Mujer, política y liberal

Lo tenía bien pensado…

Opinión/ Como mujer se le puede considerar como una mujer siglo XXI

Desde el año 2003, Esperanza Aguirre, presidía la Comunidad Autónoma de Madrid. Mucho tiempo ha transcurrido desde que fue concejala del Ayuntamiento de Madrid en el año 1983, donde nos dio muestras de poseer buenas maneras para ejercitar ‘el arte de la Política’-con sus luces y sus sombras-, sin duda, pero que supo transmitir sus ideas liberales con claridad y contundencia.

Como mujer se le puede considerar como una mujer siglo XXI. Empezando un nuevo milenio, a nivel social, todavía quedan temas pendientes que resolver: uno de ellos es la igualdad entre hombres y mujeres dentro del mundo del trabajo. Nuestras féminas tienen talento, escriben libros, se sientan en las cátedras universitarias… formando parte del organigrama social por méritos propios: son mujeres siglo XXI. Erik Erikson mantuvo que “las mujeres están destinadas a cuidar niños”. Se equivocó, como seres humanos que somos. Esperanza Aguirre ha conseguido todo esto y mucho más: ha conseguido llegar a ser mujer, política y liberal.

“Les he convocado a ustedes para anunciarles mi dimisión”. Lo tenía bien pensado, entiende uno. Así se manifestó Esperanza Aguirre-ex vicepresidenta de la Comunidad de Madrid-, el próximo pasado 17 de septiembre y a las 13.51 horas. Y lo hizo ante la prensa, a quien convocó con urgencia. Su vida estuvo dedicada a la técnica del ‘trabajo por el trabajo’, con dotes propias de una gran política (¿Podría haber llegado a presidenta del Gobierno español?) y, al mismo tiempo gran persona: ambas cualidades son difíciles de hallar en una persona de carne y hueso…Siempre estuve convencido, y lo sigo estando, de que, sin ningún género de dudas, las ideas políticas de un hombre/ mujer son sus hechos.

Esperanza Aguirre siempre estuvo pendiente de su atuendo personal, yendo elegantemente vestida según los momentos de su vida. Dialogaba y dialoga con la gente por la calle, y siempre sabía sacar provecho antes las cámaras televisivas o entrevistas periodísticas, siendo ella misma su mejor representante de su imagen y persona: esta arma política fundamental-su imagen ante el pueblo liso y soberano-, la hizo triunfar en la política. Podemos decir- sin temor a equivocarnos- que, la señora Aguirre, simboliza a una política de convicciones liberales, que siempre luchó contra una izquierda ‘dura y pretenciosa’ (se creían y se creen dueños del bien y del mal): el PSOE (partido socialista obrero español). Hubo de entendérselas también contra la derecha conservadora española, representada por el PP( partido popular): este partido siempre tuvo sus dudas en cuanto al libre mercado y una economía libre también para saber cuándo y cómo desarrollar ideas políticas para la privatización de las empresas…

Si creo, y siempre he creído, en el Liberalismo Políticoque siembre de ideales firmes y verdaderos las mentes de nuestra juventud, que es el futuro del mañana. Si creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que fomente la actividad económica en todas sus formas. Si creo, y siempre he creído, en el liberalismo político donde todas personas sean iguales ante la Ley (suprimiría los aforados), y donde exista fehaciente una democracia libre con división de poderes (el poder judicial libre, en el amplio sentido de la palabra). Si creo, y siempre he creído, en el liberalismo político que defiende a “la familia” como cota superior de la vida asociativa: matrimonio hombre/ mujer, uniones de contratos sentimentales hombre/ hombre, uniones de contratos sentimentales mujer/ mujer, parejas sentimentales…En todo esto creo y mucho más. El concepto de deber y amor debe supervivir en todas las relaciones humanas.

A uno le parece, y hablo de España y con el corazón en la mano, que no sería malo que surgiera–en nuestra querida Nación española–un partido político de matiz liberal, que sirviese para encarrilar–de una vez por todas–, nuestra incipiente democracia, que se haya dirigida por un bipartidismo–el PSOE y el PP–, que flaco favor le están haciendo a la democracia española.

 

 

 

 

La Coruña, 1 de octubre de 2012

© Mariano Cabrero Bárcena es escritor